martes, 1 de mayo de 2007

Cronometrando un asado

9.00

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Se coloca el pedazo de costillar de novillo en el asador. Ya salado, se lo ajusta para que se mantenga en posición. Si es necesario se refuerza el abrazo de las grampas con un trozo de alambre de fardo que rodee una costilla y se ate contra el asador.

10.00



Se prende el fuego y se coloca el asador a una distancia de un metro de la llama, en posición vertical. Pero una vez estabilizado el fuego se lo puede acercar hasta medio metro. En esta posición, con los huesos hacia el fuego, debe mantenerse dos horas. Recién entonces se lo da vuelta, y debe dejarse una hora más para que se ase del otro lado y se derrita la mayor parte de la grasa.

13.40



Ya desapareció más de la mitad de la pieza. El grupo de costillas más cercano al piso estarán más cocidas que de la mitad hacia arriba. De esta forma, hay niveles de cocción para todos los gustos. Incluso para quienes no saben apreciar un buen asado y lo piden "sequito".

lunes, 30 de abril de 2007

El asador como objeto de culto

El asador enano para parrilla de ciudad sigue llamando la atención de quienes lo descubren. Esta foto fue tomada con el celular por una invitada al lechón de semanas atrás y reenviada al BP para su exposición. También tomó otras fotos cuando sólo quedaba la cabeza del porcino, pero no se publican por respeto al lector.
Ayer, el dueño del blog El Palabrero asistió al asado de un trozo de costillar y, pese a su apetito que es la gloria para cualquier anfitrión con seis kilos y medio de carne más unos chorizos con estragón, tuvo tiempo para definir al asador como un instrumento de tortura "marca Ignacio de Loyola". El aparatejo, más allá de que sea mirado con desconfianza por los comensales, no deja de dar satisfacciones.

viernes, 27 de abril de 2007

Pamela David, carne argentina

En la revista Interviú llevaron en tapa a Pamela David, con amplio despliegue de fotos donde se puede apreciar todo. "Mis lolas me abrieron muchas puertas", declaró. No es la primera argentina que va a España a cobrar buena cantidad de euros por mostrar su peceto. Una idea para el gobierno argentino: ¿No se podría cobrar algún tipo de retención cuando se exporte estos ejemplares cárnicos?

miércoles, 25 de abril de 2007

¿Te cuesta prender el fuego? Consolate.







Con carbón o con leña, es el desafío más grande para el parrillero aficionado.

domingo, 22 de abril de 2007

Chipás en disco de arado

Supongamos que estás haciendo un asado de tiro largo (costillar que lleva tres horas o cordero al asador). La más fácil es comprar un poco de queso y unas aceitunas para entretener a los invitados tempraneros. Pero si tenés un disco de arado, también podés quedar bien con unos chipás como los de la foto. O como estos, los hacés porque llueve y son buen acompañamiento para el mate. Con una harina premezcla de Blancaflor, sólo te lleva diez minutos la preparación y otros veinte la cocción.

La única precaución es ponerlos a fuego bajo, para que una vez colocada la tapa del disco se produzca un efecto "horno". Cuando se hacen en el horno tradicional, no es necesario darlos vuelta. Pero acá sí. Estos chipás fueron puestos a las nueve menos cuarto de la mañana. Con el disco precalentado, y un poco de manteca para que no se pegaran. Se los tapó y se puso a fuego mínimo.



Quince minutos después, se dio vuelta los chipás que ya se notaban más livianos. Se los dejó quince minutos más, y a las nueve y cuarto estaban listo. Como se ve abajo. Pero hay que dejarlos reposar unos diez minutos más, porque salen muy calientes.



Y si un día tenés más tiempo, tenés que hacer la receta tradicional. Medio kilo de almidón de mandioca, cuarto kilo de queso mar del plata cortado en cubitos, dos huevos, dos tazas de leche y cien gramos de manteca. Pero si nunca amasaste, empezá por estos.

sábado, 21 de abril de 2007

Desafían al blog parrillero


El periodista y escritor Esteban Peicovich desafía a este blog desde su blog. Y también a este otro. Si el clima acompaña el próximo fin de semana, el BP (blog parrillero) tratará de acallar los reclamos a viva voz de EP. Habrá más informaciones.

viernes, 20 de abril de 2007

La tira de asado express

En la mayoría de las parrillas porteñas, y de las grandes ciudades de la Argentina, se come este tipo de asado, corte costilla finita, fácil de asarse en diez minutos vuelta y vuelta, mientras los comensales apurados condimentan las ensaladas. Por lo general es duro, tiene sabor a grasa asada y su punto oscila del crudo al pasado, pero nunca jugoso. Es difícil para un parrillero apurado, sacando pedidos, tomarle la mano a un corte tan delgado. Tres minutos menos, sale crudo y difícil de masticar. Tres minutos de más, y sale seco. Se aprieta el bocado, se lo marea un poco en la boca y se lo traga como si fuese una plastilina.
Pero este tipo de asados tiene fanáticos. "Que esté crocantito y bien cocido", piden. Y marcha el asado tan flexible como un borceguí. Cuanto más chica la costilla, más parece gustarles.
Si el lugar tiene un poco más de nivel, el corte no varía demasiado, pero la calidad de la carne puede ser superior. Y esa tira hecha a los apurones, tal vez pueda bajarse empujándola con pan. A los degustadores del asado express jamás los invite con un costillar al asador. Ellos prefieren la tira finita "y lo más quemadita posible".