La Nación hace una divertida nota sobre los puestos de venta de choripanes y hamburguesa (y vacíopan) que brotan como hongos por la costanera sur, a metros del exclusivísimo Puerto Madero. Se queja el diario de la falta de controles y el peligro que supone para los consumidores. El cronista entrevistó a uno de ellos y su frase merece un lugar en el blog parrillero:
"Lo que pasa es que es rico y barato, y se disfruta de un paisaje increíble"Dijo Miguel, que degustaba un choripán con llamativa coloración rojiza.



